Celebración en la Feria de Camélidos de Totora Pampa
Hay días en los que el resultado del trabajo de meses se condensa en un instante. Así fue el pasado 26 de abril en la XVIII Feria de Camélidos de Totora Pampa, cuando una de las llamas de las familias con las que trabaja Sendera en la comunidad de Vacas (Cochabamba, Bolivia) se llevó el primer premio.
Además de una alegría para la familia ganadora, fue un importante reconocimiento a la labor que se está llevando a cabo para impulsar la ganadería de llamas en Vacas, a través de buenos cuidados para los animales, la formación y el compromiso de las familias. Y también es la prueba de que lo recaudado con el apoyo de nuestros colaboradores en la campaña "Regala llamas a las familias de los Andes bolivianos", que impulsamos la pasada Navidad, ya está transformando vidas.
¡Gracias a todos y todas las que lo habéis hecho posible!
Más que una feria ganadera
Para entender lo que significa este premio, hay que entender qué es realmente una Feria de Camélidos en Bolivia. No es una “feria de pueblo” al uso, es mucho más. Imagina una mezcla entre un certamen de ganado de alta montaña de los Pirineos, una feria agrícola profesional de primer nivel y una fiesta mayor con música, baile y gastronomía tradicional.
La feria funciona como una especie de “liga” ganadera. Primero se celebra la Feria Municipal en cada zona rural (en Cochabamba participan 7 municipios). Los mejores ejemplares pasan a la Feria Departamental en Cochabamba. Y los ganadores de allí viajan a competir en la Gran Feria Nacional contra los mejores de Oruro, Potosí y La Paz. Es el "mundial de las llamas”. En estas ferias, los jueces evalúan la genética, que el animal sea fuerte, la calidad de su fibra, etc. Lo más importante, no obstante, es entender qué significa esto para una familia de Vacas.
En estas zonas de altura, donde las condiciones climáticas son tan duras, tener un rebaño de llamas es sinónimo de seguridad alimentaria (carne con altísima proteína) y estabilidad económica (lana para vender o tejer). Para muchas familias que están empezando, recibir y criar estos animales supone mirar al futuro con mejores oportunidades y optimismo.
La feria es también una gran ocasión para celebrar la cultura local, con música, vestimentas tradicionales y gastronomía típica, como el charque de llama (carne deshidratada).
Además, compartimos este día con los 19 niños y las 4 educadoras de Casa San José, que hicieron una excursión para disfrutar del ambiente festivo, la música, el baile y, por supuesto, la deliciosa comida tradicional. Ver sus caras de alegría fue otro premio en sí mismo.
El impacto de la campaña "Regala llamas para lasfamilias de Vacas"
Gracias a los 12.812€ recaudados, se pudieron comprar 33 llamas (hembras y machos), además de insumos veterinarios. Y con la cofinanciación de Sendera y su contraparte local, la Comunidad de San Pablo, 27 familias han recibido 3 llamas hembra y 1 macho para iniciar o ampliar su rebaño.
Además, se han formado a través de talleres sobre manejo, crianza, reproducción, faenado, elaboración de charque y transformación de fibra. Todo en quechua, adaptado a sus formas tradicionales, pero incorporando elementos técnicos modernos.
El resultado está a la vista: apenas unos meses después, una de esas llamas ha ganado el primer premio en la feria municipal y representaráa la zona en la Feria Departamental de Cochabamba. ¡Suerte para esta llama y su familia!
Gracias por leernos y caminar junto a Sendera.

