Muchos de los jóvenes y niños se sienten orgullosos de sus llamas y cuentan a los pobladores vecinos que sus llamas son el resultado de mucho trabajo y sacrificio. La experiencia ha sido muy positiva.

Navidad en Casa San José

Bolivia

Jan 2, 2023

Los niños de Casa San José (Cochabamba, Bolivia), han celebrado la Navidad entre cuentos, bailes y actividades con las que lo han pasado genial.

Con ayuda de las educadoras, se disfrazaron de pastores o de Papás Noel y prepararon bailes para sus familias y el equipo del centro, donde viven acogidos hasta que pueden volver a sus hogares.

Este año han hecho unos bonitos dibujos con mensajes positivos para la Navidad y el nuevo año 2023 como “Riega lo bueno y lo bonito de los demás para ayudarles a crecer”, “Cambia la violencia por el tesoro del amor” o “Vive con alegría”.

Además, es tradición en Bolivia que a los niños se les cuente un cuento popular de Navidad, cuyos personajes con los animales. Sentados alrededor del pesebre, los niños de Casa San José lo escucharon atentos, y hoy os lo contamos también a los lectores del blog de Sendera, dice así:

“A las doce de la noche nació el Niño Jesús. El gallo, parándose en una altura y aleteando fuertemente, cantó: —Kikiriki, que quería decir: ¡Cristo nació! Y la oveja, animal dócil y manso, respondió: —¡Baaaa!,¡Baaaa!, o sea: ¡Vamos, vamos!

En esto escucharon los bueyes y apuraron —¡Buuúúú! ¡Buuúúú!, cuyo mugido significaba: Bueno, ¡bueno!

Entonces todos los animales de la creación se pusieron camino de Belén para adorar al Niño Dios y, al pasar por una pocilga, observaron que muchos cerdos continuaban comiendo despreocupados de la buena nueva. Los animales muy entusiasmados les dijeron: —¡Vamos a adorar al Hijo de Dios que ha nacido!

Los cerdos contestaron: —¡Ooooó!, ¡Oooooó! que en su gruñido querían decir: ¡No, no, después de comer tal vez!

Llegaron los animales al establo donde había nacido el hijo de Dios, y cada uno de ellos quiso acariciarle con el aliento a la criatura; y no así la muía que difícilmente había sido convencida para ir, al mirarlo relinchó dando patadas al pesebre. En su relincho decía: — ¡Jiiííí, jiiííí!, o sea: ¡Me río de este hijo de Dios! Y de una patada lo arrojó al suelo e intentó hacerle daño, pero el buey se interpuso, dándole calor al niño con su resuello y lamiéndole la carita para que no se asustara.

Desde entonces, el cerdo no mira al cielo en castigo; y la mula, como fastidió al Niño, Dios la castigó tornándola estéril hasta el fin de los siglos”.

 Después, terminaron la celebración, con un trozo de pannetone y chocolate caliente.

¡Feliz Navidad y próspero 2023!