Huertos familiares para un desarrollo sostenible

Niña con sombrero de paja y suéter rosa sosteniendo un cordero, frente a un fondo verde y naranja.

Huertos familiares para un desarrollo sostenible

Feb 18, 2025

En este blog, con la información que nos llega desde Bolivia de nuestra representante Gemma y Montse, repasamos como ha ido evolucionando y cuáles han sido los resultados del proyecto “Fortalecer la producción y diversificación agrícola sostenible con enfoque de género para garantizar la soberanía y seguridad alimentaria y nutricional de las familias campesinas del municipio de Independencia, Cochabamba, Bolivia”.

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Un año más, el Ayuntamiento de Málaga y su Área de Participación Ciudadana, Migración, Acción Exterior, Cooperación al Desarrollo, Transparencia y Buen Gobierno han apoyado uno de nuestros proyectos en Bolivia. Gracias a su aporte, otro año más, la valoración del proyecto se destaca en:

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• El proyecto alcanzó satisfactoriamente sus objetivos, siendo relevante para las necesidades locales.

• La ejecución fue óptima, con una alta participación de hombres y mujeres, destacando el papel de la mujer como agente de desarrollo.

• Involucrar a las familias mejoró la sostenibilidad y fortaleció las relaciones de género, promoviendo decisiones compartidas sobre ingresos.

• Se capacitó en técnicas productivas prácticas, garantizando producción continua y seguridad alimentaria.

• Contar con un equipo técnico comprometido y presente en la zona fue clave para generar confianza.

• La combinación de prácticas tradicionales y tecnológicas fortaleció la solidaridad comunitaria y la aceptación del proyecto.

• El consumo de productos frescos del huerto mejoró la alimentación y motivó a familias vecinas a replicar el modelo.

• Las buenas prácticas agrícolas impactaron positivamente en la economía familiar mediante diversificación de cultivos y manejo sostenible.

• La metodología promovió la participación igualitaria de hombres y mujeres.

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Algunas de las dificultades y lecciones aprendidas del proyecto pueden analizarse a través de los Principios CSA-IRA (Inversión Responsable en Agricultura y Sistemas Alimentarios) definidos por la FAO (Food and Agriculture Organization). De estos 10 principios, se han identificado, por un lado, las principales dificultades y, por otro, los aprendizajes más relevantes.

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Dificultades:

PIRA 7: Respetar el patrimonio cultural y los conocimientos tradicionales y respaldar la diversidad y la innovación:

Resistencia al cambio en las personas mayores. Lamentablemente, es frecuente que las personas mayores suelan tener una actitud escéptica respecto a la introducción de cultivos alternativos y nuevas prácticas porque nunca antes las han aplicado y no saben si tendrán éxito o no. Esto puede generar tensión dentro de las comunidades y las familias. Es fundamental seleccionar bien a las primeras familias participantes para que rápidamente se puedan producir resultados visibles y así convencer a los demás.

PIRA 2: Contribuir a la seguridad alimentaria y la nutrición.

Un problema para los pequeños productores de esta zona de Independencia es la falta de mercados fijos para su producción excedente, sobre todo por la falta de infraestructura y transporte adecuados. Se necesita especialistas sobre la cadena productiva y el mercadeo. Los productores mostraron interés sobre aprender cómo llegar a los mercados, sobre todo en el caso de los cultivos de nuevas variedades, porque el mercado no las conoce.

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Lecciones aprendidas:

PIRA 3: Fomentar la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer y PIRA 4: Potenciar la participación y el empoderamiento de los jóvenes.

La participación de mujeres, niños y jóvenes garantiza una mayor dinámica en los sistemas de producción agrícola.

PIRA 8: Promover sistemas agrícolas y alimentarios inocuos y saludables.

La sensibilización, compromiso y motivación para la práctica de una agricultura sostenible son determinantes para iniciar este tipo de acciones y que sean exitosas.

PIRA 1: Contribuir a la seguridad alimentaria y la nutrición

La sostenibilidad de la intervención tiene que ver con las motivaciones y demandas de las familias participantes. El proyecto es importante para ellos porque las hortalizas y frutas que producen forman parte de su seguridad alimentaria.

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Los principales desafíos pendientes incluyen la falta de políticas públicas y financiamiento adecuado para apoyar los huertos familiares, a pesar de su papel clave en la seguridad alimentaria. Estos sistemas dependen principalmente del interés familiar o del apoyo de ONGs y fundaciones, que motivan y capacitan a las familias. Además, los agricultores enfrentan serias dificultades para acceder a créditos debido a la falta de garantías, los altos intereses y los plazos de devolución cortos, lo que limita su desarrollo productivo.

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Huertos familiares para un desarrollo sostenible

Feb 18, 2025

En este blog, con la información que nos llega desde Bolivia de nuestra representante Gemma y Montse, repasamos como ha ido evolucionando y cuáles han sido los resultados del proyecto “Fortalecer la producción y diversificación agrícola sostenible con enfoque de género para garantizar la soberanía y seguridad alimentaria y nutricional de las familias campesinas del municipio de Independencia, Cochabamba, Bolivia”.

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Un año más, el Ayuntamiento de Málaga y su Área de Participación Ciudadana, Migración, Acción Exterior, Cooperación al Desarrollo, Transparencia y Buen Gobierno han apoyado uno de nuestros proyectos en Bolivia. Gracias a su aporte, otro año más, la valoración del proyecto se destaca en:

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• El proyecto alcanzó satisfactoriamente sus objetivos, siendo relevante para las necesidades locales.

• La ejecución fue óptima, con una alta participación de hombres y mujeres, destacando el papel de la mujer como agente de desarrollo.

• Involucrar a las familias mejoró la sostenibilidad y fortaleció las relaciones de género, promoviendo decisiones compartidas sobre ingresos.

• Se capacitó en técnicas productivas prácticas, garantizando producción continua y seguridad alimentaria.

• Contar con un equipo técnico comprometido y presente en la zona fue clave para generar confianza.

• La combinación de prácticas tradicionales y tecnológicas fortaleció la solidaridad comunitaria y la aceptación del proyecto.

• El consumo de productos frescos del huerto mejoró la alimentación y motivó a familias vecinas a replicar el modelo.

• Las buenas prácticas agrícolas impactaron positivamente en la economía familiar mediante diversificación de cultivos y manejo sostenible.

• La metodología promovió la participación igualitaria de hombres y mujeres.

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Algunas de las dificultades y lecciones aprendidas del proyecto pueden analizarse a través de los Principios CSA-IRA (Inversión Responsable en Agricultura y Sistemas Alimentarios) definidos por la FAO (Food and Agriculture Organization). De estos 10 principios, se han identificado, por un lado, las principales dificultades y, por otro, los aprendizajes más relevantes.

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Dificultades:

PIRA 7: Respetar el patrimonio cultural y los conocimientos tradicionales y respaldar la diversidad y la innovación:

Resistencia al cambio en las personas mayores. Lamentablemente, es frecuente que las personas mayores suelan tener una actitud escéptica respecto a la introducción de cultivos alternativos y nuevas prácticas porque nunca antes las han aplicado y no saben si tendrán éxito o no. Esto puede generar tensión dentro de las comunidades y las familias. Es fundamental seleccionar bien a las primeras familias participantes para que rápidamente se puedan producir resultados visibles y así convencer a los demás.

PIRA 2: Contribuir a la seguridad alimentaria y la nutrición.

Un problema para los pequeños productores de esta zona de Independencia es la falta de mercados fijos para su producción excedente, sobre todo por la falta de infraestructura y transporte adecuados. Se necesita especialistas sobre la cadena productiva y el mercadeo. Los productores mostraron interés sobre aprender cómo llegar a los mercados, sobre todo en el caso de los cultivos de nuevas variedades, porque el mercado no las conoce.

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Lecciones aprendidas:

PIRA 3: Fomentar la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer y PIRA 4: Potenciar la participación y el empoderamiento de los jóvenes.

La participación de mujeres, niños y jóvenes garantiza una mayor dinámica en los sistemas de producción agrícola.

PIRA 8: Promover sistemas agrícolas y alimentarios inocuos y saludables.

La sensibilización, compromiso y motivación para la práctica de una agricultura sostenible son determinantes para iniciar este tipo de acciones y que sean exitosas.

PIRA 1: Contribuir a la seguridad alimentaria y la nutrición

La sostenibilidad de la intervención tiene que ver con las motivaciones y demandas de las familias participantes. El proyecto es importante para ellos porque las hortalizas y frutas que producen forman parte de su seguridad alimentaria.

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Los principales desafíos pendientes incluyen la falta de políticas públicas y financiamiento adecuado para apoyar los huertos familiares, a pesar de su papel clave en la seguridad alimentaria. Estos sistemas dependen principalmente del interés familiar o del apoyo de ONGs y fundaciones, que motivan y capacitan a las familias. Además, los agricultores enfrentan serias dificultades para acceder a créditos debido a la falta de garantías, los altos intereses y los plazos de devolución cortos, lo que limita su desarrollo productivo.

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